Dónde las bodas de verano dejan espacio para lo que no se dice
Las bodas de verano a menudo se describen por lo que es visible. Noches largas, aire cálido, espacios abiertos, movimiento que se siente casi continuo. Los invitados llegan sin abrigos, las conversaciones se alargan, el día parece expandirse más allá de su horario. Es una temporada que sugiere facilidad.



